Si eres un #weedlover que está considerando empezar su propio cultivo, pero no sabes por dónde empezar, nosotros tenemos la respuesta a todas tus dudas. Como toda planta, la mariguana requiere de cuidados especiales para crecer, y aunque parece difícil, lo necesario es tener la información adecuado para empezar tu propio cultivo de cannabis.

Acá te compartimos 10 tips que te ayudarán a conseguir el cultivo perfecto.

  • Decide dónde quieres hacer tu cultivo, en un espacio cerrado o abierto

Empezamos con la primera decisión importante. Te recomendamos elegir el mejor espacio acorde al tipo de marihuana que desees cultivar. Cabe resaltar, que, si prefieres un espacio cerrado, tengas un control accesible a la temperatura del ambiente, para que pueda ayudar al crecimiento de la planta, sin embargo, los costos serán más altos debido a estos mismos cuidados. Por otro lado, si prefieres un espacio abierto, podrás ahorrarte estos gastos adicionales (luz y temperatura), pero aumentaran los cuidados de atención y seguridad de tu cultivo. 

  • Elige qué tipo de iluminación quieres para tu cultivo

De igual forma, la iluminación tiene mucho que ver con el espacio de cultivo que selecciones. Si el espacio es abierto, reiteramos que la iluminación corre a cargo de forma natural del sol, pero si eliges un espacio cerrado, te recomendamos las siguientes opciones para tu cultivo.

  • Bombillas fluorescentes compactas (CFL) y LED para uso doméstico.
  • Luces fluorescentes tipo T5/T8.
  • Luces de crecimiento LEC (CMH).
  • Luces de crecimiento LED.
  • Selecciona el medio de cultivo de tu preferencia

Tras elegir la iluminación, lo siguiente será seleccionar el medio de cultivo preferido, los cuales, varían por las distintas necesidades de riego y cuidado. Los medios más comunes son los siguientes.

  • Suelo.
  • Mezcla sin suelo.
  • Directamente bajo el agua (hidroponía).
  • Hidroelectricidad.
  • Escoge los nutrientes para tu cultivo

A continuación, te presentamos los siguientes nutrientes necesarios acorde al medio de cultivo que se elija previamente.

– Si el medio es en suelo, se recomienda utilizar cultivadores de suelo, los cuales se pueden presentar como abono o germinantes naturales.

– Si el medio es el agua, de preferencia se recomienda utilizar cultivadores hidropónicos hechos de una mezcla sin tierra.

A continuación, y como parte del cuidado para los nutrientes, es necesario medir el pH del agua del cultivo, si el pH es demasiado bajo o alto, las plantas no podrán absorber los nutrientes de mejor manera, por lo que se recomienda tener extremo cuidado en estos niveles.

  • Obtener las semillas ideales.

Una vez que tienes la mezcla perfecta para tu cultivo, es momento de obtener las semillas preferidas. Una vez más, depende mucho del tipo de cultivo final que desees para seleccionar tus semillas ideales.

  • Germina las semillas de tu cultivo

Como toda planta, para obtener los resultados deseados, al seleccionar las semillas se pasa a la germinación de estas, las cuales, se puede lograr gracias a una enraizadora rápida o bien, con el método clásico (enseñado en toda primaria mexicana) de la toalla de papel.

  • Etapa vegetativa

Esta etapa vegetativa se presenta cuando las semillas logran crecer y aparecen los primeros conjuntos de hojas. Cabe recordar que esta etapa sucede en los días largos, y que es necesario evitar el riego en esa etapa, ya que es necesario el crecimiento de las hojas antes de que aparezcan los brotes de la planta. También es necesario regular la temperatura y la luz para darle todo lo necesario a la planta para su eficaz crecimiento.

  • Etapa de floración

Esta etapa sucede en las noches más largas, y es cuando las flores y los brotes aparecen en nuestra semilla. En este proceso, es necesario regular la temperatura y la luz del producto para tener una etapa exitosa, la cual, dura hasta la cosecha. Es aquí donde se puede alterar el producto interno de la planta de la mariguana, como aumentar sus niveles de THC, la calidad y la apariencia de la cepa.

  • Es momento de cosechar

Llega la parte más satisfactoria del proceso, cosechar lo sembrado. Esta etapa se puede percibir cuando aparecen en la cepa pelitos blancos que también indican cuando termina el proceso, y es cuando dejan de aparecer en la planta. Para retirar las grandes plantas de la mejor manera posible, lo único necesario son unas tijeras lo suficientemente fuertes para poder retirarlas sin dañar la raíz.

  • Por último… ¡Seca tu cultivo!

Llegamos al último paso, pero no por eso es el menos importante, ya que en esta etapa se determina el color, la calidad, el olor y la consistencia de la cosecha. Las plantas se secan en un lugar fresco, sin iluminación y con ventilación para conseguir el secado que se desee.

Si bien, esta es una pequeña guía para los #Weedbeginners que están interesados en producir su propia materia de consumo, te ayudará a comprender mejor este proceso para que puedas adentrarte más al maravilloso mundo del autocultivo.